España es el segundo Estado miembro de la U con una capacidad total instalada acumulada de 3,5 GW. La mayor parte de esta capacidad se instaló en 2008, cuando el país era el mercado más grande, con cerca de 2,7 GW en 2008.
Esto supuso más del doble de la capacidad esperada y propició una carrera excepcional para instalar los sistemas antes de que el Gobierno español introdujera un límite de 500 MW en las instalaciones anuales a partir del otoño de 2008. La razón de la rotunda expansión del mercado entre 2006 y 2008 fue la aprobación por parte del Gobierno español del Plan de Energías Renovables en España (PER) para 2005 - 2010, en agosto de 2005.
Sus objetivos eran a cubrir el 12,1% de las necesidades energéticas globales de España y el 30,3% del consumo total de electricidad con fuentes de energía renovables para el año 2010. El generoso sistema de primas establecido por el Real Decreto 436/2004, de fecha 12 de marzo de 2004, comenzó el desarrollo del mercado fotovoltaico español.
En 2007 el Real Decreto 661/2007 aprobó una cláusula de aumento de 1.200 MW de instalaciones fotovoltaicas y provocó una carrera de permisos para instalar multi-megavatios en suelo de sistemas de energía solar fotovoltaica. Esta evolución dio lugar a la revisión de la legislación solar fotovoltaica en 2008, y al nuevo Real Decreto 1758/2008, que fue aprobado el 26 de septiembre de 2008.
El nuevo decreto establece considerablemente menores primas en las tarifas para los nuevos sistemas y límites del mercado anual a 500 MW con la disposición de que dos tercios sean montados sobre las azoteas y sin instalaciones en suelo.
En 2009, este cambio en la legislación provoca como resultado una nueva capacidad instalada de apenas 100 MW.
Fuente :